Perfil de Google de tu negocio: el paso que casi todos se saltan
Cuando alguien busca "taller mecánico cerca de mí" o el nombre de tu negocio, lo primero que ve casi nunca es tu sitio web: es una ficha con mapa, horario, teléfono, fotos y estrellas. Esa ficha es tu Perfil de Negocio en Google (antes se llamaba Google My Business). Es gratis, y aun así muchísimos negocios no lo tienen, lo tienen a medias o lo creó alguien más y nadie lo atiende.
Por qué importa tanto
- Aparece en Google Maps y en la parte de arriba de las búsquedas locales, antes que los sitios web.
- La gente llama, pide indicaciones o te escribe directo desde la ficha, sin entrar a tu sitio.
- Las reseñas que ahí aparecen pesan mucho en la decisión de quien todavía no te conoce.
Si no lo controlas tú, Google puede mostrar datos viejos o equivocados de tu negocio, y la competencia que sí lo atiende se queda con esas llamadas.
Paso 1: búscate antes de crear nada
Busca tu negocio en Google Maps. A veces ya existe una ficha creada por un cliente o por el propio Google. Si aparece, ábrela y busca la opción para reclamar o administrar el perfil. Crear uno nuevo encima del que ya existe solo genera duplicados y confusión.
Paso 2: crea o reclama tu perfil
Entra a la página de Perfil de Negocio de Google con la cuenta de Google que vaya a quedar como dueña. Usa una cuenta del negocio, no la personal de un empleado que mañana se puede ir.
Te va a pedir:
- Nombre del negocio: tal como lo usas en tu letrero y tus facturas. No le agregues palabras de relleno ("el mejor taller de Pachuca"): Google lo castiga.
- Categoría principal: la que mejor describa lo que haces. Es de lo que más pesa para aparecer en búsquedas.
- Ubicación: si los clientes van a tu local, pon la dirección. Si tú vas a ellos (plomeros, fotógrafos, servicios a domicilio), puedes ser un negocio de área de servicio y ocultar la dirección, indicando las zonas que atiendes.
- Teléfono y sitio web.
Paso 3: verifica que eres el dueño
Google necesita comprobar que el negocio existe y que es tuyo. Según el caso, te puede pedir un video mostrando tu local y tus herramientas, una llamada o mensaje, un correo o una tarjeta postal con un código. El método lo decide Google, no tú.
Paso 4: llénalo como si fuera tu aparador
Un perfil a medias funciona a medias. Lo mínimo:
- Horario real, y actualizarlo en días festivos.
- Descripción clara de lo que haces y para quién.
- Servicios o productos, con nombres que la gente realmente busca.
- Fotos: fachada, interior, equipo de trabajo, trabajos terminados. Fotos reales, no de banco.
- Categorías secundarias si haces más de una cosa.
- Link a tu sitio y a WhatsApp.
Paso 5: las reseñas
Las reseñas son la parte que más mueve la aguja y la que más se descuida.
- Pídelas. El cliente contento casi nunca deja reseña si no se lo pides. Ten el link a la mano para mandarlo por WhatsApp al terminar un trabajo.
- Contéstalas todas, las buenas y las malas. Una respuesta educada a una queja dice mucho de tu negocio.
- No las compres ni las inventes. Google las detecta y puede suspender tu perfil.
Paso 6: mantenlo vivo
- Publica novedades o promociones de vez en cuando desde el propio perfil.
- Revisa que nadie haya "sugerido" cambios raros a tus datos.
- Asegúrate de que tu nombre, dirección y teléfono sean los mismos en tu sitio web, redes sociales y directorios. Esa consistencia ayuda a que Google confíe en tus datos.
Si quieres que tu negocio aparezca en Maps y no sabes por dónde empezar, escríbenos: lo revisamos contigo y te decimos qué le falta, en palabras normales.
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